5 razones por las que “no deberías” renunciar a la lactancia

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lactancia prolongada

Hay muchos motivos que pueden llevarte a renunciar a dar el pecho a tu bebé. Todas las razones son respetables siempre que te encuentres a gusto con la decisión que has tomado.

Sin embargo, hay muchas ocasiones en que nos vemos condicionadas por las circunstancias, el entorno social y personal. Ante estos “condicionantes” se ha de reflexionar y tomar la decisión que mejor te haga sentir a ti y a tu bebé.

Aquí te vamos a dar 5 razones por las que, si quieres continuar dando pecho, no deberías dejar de hacerlo:

Cuando se impone el abandono de la lactancia al bebé, se habla de un destete dirigido o forzado. Si este, además, se produce antes de que el peque cumpla los dos años, se denomina también destete precoz. Las razones más comunes que pueden provocar el fin de la lactancia son diversas.

Estas son las principales causas por las que “no” deberías dejar la lactancia si te sientes a gusto dando pecho a tu peque:

  • La vuelta al trabajo después de la baja maternal. En este caso conviene no abandonar del todo la lactancia y optar por eliminar tan solo algunas tomas: es lo que se llama destete parcial.
  • Un nuevo embarazo. Este argumento carece de peso, señalan los profesionales de la lactancia, ya que una gestación normal no obliga al destete inmediato.
  • Alimentación complementaria. La introducción de nuevos alimentos en la dieta del bebé no justifica el abandono de la lactancia. Los niños pueden mantener sin ningún problema las tomas de pecho a la vez que se inician en los nuevos alimentos.
  • Consejo del especialista, por inadecuada ganancia de peso del bebé o por enfermedad de la madre.
  • Presión social. En muchos casos, las críticas del entorno en contra de mantener la lactancia más allá de lo considerado “correcto” aceleran el destete.